20 de junio de 2014

Lo que sucede con la CIDH: Un fortalecimiento que podría debilitar

Hace unas semanas, una información llamó mi atención y la de muchos, la historia iba más o menos así: Ecuador, que en este caso sería el villano de la historia, se disponía a realizar un plan macabro para desestabilizar, si es que acaso no desaparecer a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Este plan, nacido desde el eje chavista o bolivariano del mal (ya no sé cómo se le llama ahora), apuntaba a controlar y desestabilizar a las democracias en toda América Latina, imponiendo su régimen autoritario[1].

¿La solidaridad es suficiente? Reflexiones acerca del proyecto de Ley de Unión Solidaria

Uno de los retos de la filosofía del derecho contemporánea, ha sido introducir la solidaridad como un valor político y jurídico que pueda servir como fundamento de los derechos humanos, tal como en su momento las grandes revoluciones lo hicieron con valores como la libertad y la igualdad. En este camino, la idea de «asumir como propio el interés de un tercero» ha encontrado importantes objeciones, como por ejemplo, que presupone la existencia de un «nosotros» frente a un «ellos».