Por Rogelio Higa Morán Asociado senior de Muñiz, Olaya, Meléndez, Castro, Ono & Herrera Abogados, sede Arequipa Abstract: Parafraseando la tercera ley de Newton, ante la aplicación de una fuerza, esta será contrarrestada por otra igual, pero en la dirección opuesta. Cuando los accionistas no pueden superar sus diferencias de forma amistosa o a través de un tercero, abusan de su posición de dominio, adoptan decisiones en perjuicio de la sociedad están aplicando una “fuerza” amparados en la cantidad de acciones y su porcentaje de participación o sumando las “ventajas” de ostentar adicionalmente algún cargo de relativo poder como la Gerencia General, generando con estas conductas una reacción contraria, que se materializa en cartas notariales, exclusión societaria y posteriormente con