
Las fiestas son de todos: la otra cara de los fuegos artificiales
Por Enfoque Derecho Para muchos, la Navidad significa la oportunidad perfecta para pasar tiempo en familia y recordarnos mutuamente el amor mediante pomposos regalos. Para muchos, el Año Nuevo significa la ilusión de un nuevo comienzo, una oportunidad para dejar atrás todo lo malo del año y fijar nuevas metas (que generalmente no cumplimos). Para todos, ambas festividades de final significan una cosa: fuegos artificiales. Probablemente sería mentira si dijéramos que nunca, en ningún punto de nuestra vida, hemos salido a las calles o las ventanas para apreciar espectáculos de fuegos artificiales. No deberíamos avergonzarnos de esto, porque lo cierto es que hay algo de atractivo en ver luces formarse en el cielo. Sin perjuicio de esto, los tiempos han avanzado

