
La protección de los secretos empresariales a través de las buenas prácticas de compliance
Por: César Durand Espejo, asociado del Estudio Echecopar Asociado a Baker & McKenzie Internacional, especializado en libre competencia, competencia desleal, protección al consumidor, protección de datos personales y corporate compliance. Uno de los principales retos que enfrentan actualmente las empresas es asegurar que sus secretos empresariales[1] se encuentren debidamente resguardados ante posibles filtraciones e intromisiones por parte de sujetos que pretenden menoscabar su posición competitiva en el mercado mediante la divulgación, explotación o adquisición ilegítima de dichos conocimientos. Esta tarea se torna aún más compleja en un contexto donde la tecnología ha permitido el desarrollo de herramientas cada vez más sofisticadas para poder obtenerlos ilegítimamente. Una reciente encuesta revela que el 73% de empresas, a nivel de Latinoamérica, clasifica el









