Alexis Faruth Perea

¡Hasta que otro Banco nos separe!

En un país lejano, una pareja, “Usuario” y “Banca”, decidieron contraer nupcias. Usuario, contento por ello, se apresuró a hacer los trámites que Banca le dijo eran necesarios para sellar el vínculo. Incurrió en gastos, se mostró impecable para la ocasión y, finalmente, se casaron.

Del Revertrex a la Cruz de Gólgota. La publicidad engañosa en el nuevo Estatuto del Consumidor.

La publicidad engañosa es una patología del comercio y se justifica su sanción en los daños que ésta genera en los consumidores. Sin embargo, un juicio adecuado sobre qué es y qué no es publicidad engañosa, demanda tener en cuenta que la información que se califica como engañosa debe recaer sobre elementos objetivos, no siendo sancionables las meras exageraciones que sólo pretenden presentar de forma más interesante el producto al público.

¡Con gusto le pagaré el martes! Nueva frase en los contratos de educación

Uno de los personajes secundarios más recordados de las caricaturas, es sin duda Pilón, aquel gordito que aparecía en “Popeye, el marino”, el cual tenía por costumbre, llegar a restaurantes, pedir unas cuantas hamburguesas, comer, solicitar la cuenta, y al final decirle al cajero: “Con gusto le pagaré el martes”, generando una persecución de la que siempre salía ileso.

El ataque de las persianas asesinas

Imagínese que llega a su casa y encuentra el siguiente panorama: ve al hijo de su vecino con el lazo de la persiana de una ventana en el cuello, parece haber sufrido un accidente. Aterrado, lo toca. ¡sigue vivo! así que pide auxilio. Nadie responde. Va a la cocina y observa a la hija de su empleada doméstica en la misma situación. Luego, llega al cuarto de sus hijos y se repite la escena. Se pregunta: ¿qué pasó?