Como es bien sabido, la actual situación de los derechos humanos en Sudan es espantosa. El Gobierno de ese país está enfrascado en lo que bien podría ser catalogado como un genocidio, siendo responsable de la muerte de miles de personas en la región de Darfur, al oeste del país. A raíz de esta gravísima situación, en 2005, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas decidió remitir la situación al Fiscal de la Corte Penal Internacional. Esta decisión fue sin duda un hito en la historia del Derecho Penal Internacional, pues fue la primera vez que un Estado no miembro del Estatuto de Roma fue forzado a reconocer la jurisdicción de la Corte. Así, en el marco de este