Por Uber López Montreuil, estudiante de la Facultad de Derecho de la PUCP y practicante en Bullard Falla Ezcurra +. Adele Bloch-Bauer I, de Gustav Klimt: The Wally Portrait, de Egon Schiele: The Girl from the Sabine Montains, de Franz Winterhalter: ¿Qué tienen en común estas pinturas, además de ser joyas del arte moderno? Alrededor de todas ellas se desarrollaron importantes juicios o arbitrajes. En el marco de la II Guerra Mundial, estas pinturas, y otros miles de obras de arte, fueron arrebatadas de sus legítimos dueños, violentamente o bajo amenaza. Muchas de ellas fueron a parar a museos de todo el mundo, colecciones privadas o, en el peor de los casos, fueron destruidas.[1] Terminada la guerra, se decretó la ilegalidad