Derecho y Literatura

Histeria Artística | Entrevista a Marlene Molero: «Género y Derecho: Una mirada desde la literatura»

#HisteriaArtística #Literatura #Género ¿Cómo se relaciona la literatura con el Derecho? ¿Por qué es importante identificar los estereotipos de género presentes en nuestra sociedad? En esta cuarta entrega de la #HisteriaArtística, EnfoqueDerecho.com conversó con Marlene Molero, docente de la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú, y cofundadora & CEO de GenderLab, sobre los temas que abordará en el evento Género y Derecho: Una mirada desde la literatura, organizado por la Comisión de Arte y Derecho PUCP, y que se llevará a cabo este sábado 4 de julio a las 12:30 horas. ¡No te lo pierdas!

Unos sobre otros: La discriminación lingüística en el Perú

Por Enfoque Derecho Debido a la pandemia del COVID-19, las clases en muchos centros educativos tuvieron que ser llevadas a cabo a distancia. En esta línea, el Estado peruano lanzó el programa de TV denominado “Aprendo en casa”, en el que se abordan materias como matemática, ciencia, comunicación, entre otras. El 05 de mayo, en el marco de este programa, se presentó el documental “Los castellanos del Perú” dirigido a estudiantes de quinto de secundaria, cuyo objetivo era visibilizar la diversidad de las formas de hablar el castellano en el país y la discriminación lingüística que esto conlleva. A raíz de lo anterior, un conocido comentarista tildó de comunistas a los y las lingüistas, señalando que estas personas incitaban a

Un día en la vida de un (no)abogado

Por Carlos Osorio, estudiante de la Facultad de Derecho de la PUCP, miembro ordinario de la Asociación Civil THEMIS y comisionado de Arte & Derecho 3: 13 am. Silla y mesa de casa. Taza de café. Letras. A estas horas ya sin significado por el cansancio, pero letras y palabras y oraciones. En cuatro horas tendré que levantarme, coger un pan, llenar un vaso de agua o más café y salir de casa. Esa era mi rutina diaria antes de la cuarentena. Mi ruta de vida. ¿Vida? Qué desastre. Ahora, sin saber el día o el mes en el que estamos, espero el fin de mes para recibir algo del pago. Espero pagar los servicios de casa, la comida, las

Día 5: El Diario

Por Autora Invitada Mientras esperaba la terapia de hoy, encontré una libreta debajo de la silla. Creo que se la hubiera dado al psicólogo si no se mostraba tan apático durante la sesión de hoy. Últimamente me pregunto si todo esto de la terapia tiene algún sentido. Cada vez hablo más y él menos. Se la lleva fácil. Al final recogí la libreta y recién ahora, que llego del trabajo, pude darle una ojeada. En una página que escogí al azar decía esto: Viernes, 27 de enero […] Te han dicho que la vida es tiniebla, y en tu cansancio repites lo que dijeron los cansados. Y yo digo que la vida sí es tinieblas salvo cuando hay impulso, Y

Día 4: La Caída del Abogado Maldito

Por Cuerdas Separadas ¿Era azul o celeste? ¿Verde o turquesa? Me quedé un buen rato tratando de averiguar el color del mar de fondo. Él, desde algún lugar de la Riviera Maya, me envió un video de agradecimiento por la tesis terminada. “Quedó, como quien dice, de putamare”, dijo. Tenía una copa de gin tonic, lucía el torso bronceado, parecía un pollo a la brasa; la vista del hotel permitía ver palmeras, arena blanca y caribe. Luego, habló en tono plural: “hemos hecho un gran trabajo”, “nos costó mucho prepararlo”, “por fin lo terminamos”. Mientras tanto, pensé: qué tal concha este miserable; yo escribí todo. Sin mucho interés, me contó que la investigación fue aprobada por el asesor (docente fantasma

Día 3: El fantasma que no fuí

Primer día de chamba. Llegué una hora antes. La recepcionista soltó una risilla al verme: “Es muy temprano, Carne Fresca. Nadie ha llegado”. La miré con un gesto de sorpresa y pavor. Subí al sexto piso a la volada. Todo en silencio. Supuse que el único escritorio sin papeles encima era el mío. Me senté allí. Esperé. Uno a uno fueron llegando los practicantes. Los teléfonos gritaban nombres. Los asociados atendían sus pendientes. Los teclados comenzaban a tronar. El estudio despertó. Estuve esperando a que alguien me dijera algo alrededor de tres horas, que me hablara de cualquier cosa: era nuevo en el lugar, pero nadie se había dado cuenta. Mientras el ímpetu del primer día se desvanecía, en la

El poder de la lectura: un alcance respecto al análisis de la Ley del Libro

Por Aixa Cristóval, estudiante en la Facultad de Derecho de la PUCP e integrante de la comisión de Desarrollo Social de Themis, Khuska. Uno de los problemas que ha sido puesto en discusión estas últimas semanas, se refiere a la poca o nula cultura lectora en nuestro país. Según un informe del 2012 del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (Cerlac), los peruanos leen menos de un libro al año [1]; y -vale decir- que esta problemática no sólo no ha cambiado, sino que ha sido una constante desde hace años. El 11 de octubre de 2003, se publicó la Ley Nº 28086 – Ley de democratización del libro y de fomento de

Día 2: La caja de Pandora

Por Cuerdas Separadas Terminar la apelación me tomó más tiempo de lo que creí. En las madrugadas marcadas por la somnolencia y el hartazgo, solo un reproche retumbaba en mi cabeza: ¿cómo terminé aquí?, ¿cómo llegué aquí?, ¡¿cómo?! No es por ser adulón, pero lo admiraba. Si me dieran a escoger un referente, de seguro aún sería él. Cuando llevé uno de los cursos obligatorios de civil con Monroy, se presentó como “el adjunto”. Siempre, al final de clases, los veía irse parsimoniosos por el tontódromo, como si el tiempo no trascurriera para ellos. Pensaba: si el profesor lo había escogido, solo podría significar que él era un capo, ¿no? ¡maravilloso! ¡y tan joven! Pero no solo él era una

Día 1: Algo está mal. No sé precisamente qué es, pero hay algo que no marcha bien

Por: Cuerdas Separadas Ayer fue mi cumpleaños. “¡Happy Birthday to you, Doctor!”, me dijo el socio del estudio. Al instante, se plegaron al saludo vigilantes, secretarias, practicantes y abogados. Conociéndolos bien, no les interesa nada. Mi cumpleaños tampoco. Pero les agradecí. Seguí caminando. Al fondo del pasillo, el procurador asomó la cara: ¿cuántos años cumples? Le respondí con los dedos: 21. Parece que tuvieras 50. Le volví a responder con los dedos, con el del medio. Después, me ubiqué en mi pequeño escritorio. El regalo estaba allí. Una resma de papeles que esperaban ser revisados y convertidos en una hermosa apelación, en este día tan especial. Era increíble lo que me estaba pasando. Días atrás, pedí el día libre. No