La propiedad de los comunes: ¿necesaria “tragedia”?
Por Eduardo Iñiguez, alumno de Derecho de la PUCP, ex Director de la comisión de Publicaciones de THĒMIS y practicante del área de Litigio de Bullard Falla Ezcurra +. Imaginemos un pastizal al alcance de todos. Es de esperar que cada pastor trate de alimentar la mayor cantidad posible de animales con esa pastura colectiva. Tal acuerdo puede funcionar más o menos bien durante siglos, ya que las guerras, los hurtos de caza en terreno vedado y las enfermedades mantienen el número de bestias y hombres muy por debajo del límite de saturación de la tierra. Sin embargo, a la larga llega el momento del ajuste de cuentas, es decir, cuando la tan ansiada meta de alcanzar una estabilidad social
